El Colegio de Enfermeras de Chile expresa su profunda preocupación ante los graves hallazgos detectados por la Contraloría Regional de Valparaíso en el Hospital Carlos Van Buren, que evidencian irregularidades administrativas y financieras por más de 23.000 millones de pesos, comprometiendo la transparencia y eficiencia en la gestión de recursos públicos destinados a la salud.
Como institución que promueve la ética, la probidad y el buen uso de los recursos en el sistema sanitario, consideramos inaceptable cualquier práctica que debilite la confianza ciudadana en los servicios de salud o ponga en riesgo la calidad de atención a los usuarios. La administración eficiente y transparente de los fondos públicos es un deber ético y profesional de todos quienes ejercen cargos de responsabilidad en la red asistencial.
Reafirmamos nuestro compromiso con el fortalecimiento de instituciones sólidas, alineadas con los objetivos de desarrollo sostenible, promoviendo entornos laborales donde la rendición de cuentas, la equidad y la justicia administrativa sean pilares esenciales. Las y los profesionales de enfermería exigimos procesos claros y fiscalizaciones efectivas que garanticen una gestión sanitaria responsable.
Finalmente, instamos a las autoridades pertinentes a que las medidas correctivas y sumarios instruidos por Contraloría se desarrollen con celeridad y transparencia, asegurando que se establezcan las responsabilidades correspondientes. La salud pública requiere integridad, compromiso y una gestión que priorice el bienestar de las personas por sobre cualquier interés particular.

